Reflexión de Ángela Posada-Swafford

«Ésta es la historia de dos planetas hermanos. Nacidos hace unos 4500 millones de años, fueron criados en el mismo vecindario, bañados por la misma luz, en aparente igualdad de condiciones. Sin embargo uno murió y el otro vivió. Uno perdió casi  toda su atmósfera, el otro pudo retenerla. Uno dejó de latir en tanto el otro pulsa con vigor. Uno se tornó rojo y el otro azul.
Marte es nuestra única familia. Quizá algún día encontremos a otros parientes; pero hasta ahora la búsqueda de planetas fuera del Sistema Solar indica que los primos más cercanos podrían estar a unos cuantos billones de kilómetros de la Tierra. Pero Marte es como nuestro hermano malogrado. Volvemos a él una y otra vez, casi con remordimiento. Y siempre con las mismas preguntas: ¿Por qué aquí y no allá? ¿Por qué nosotros y no ellos?»

Ángela Posada-Swafford, revista ¿Cómo ves?

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